Después del Taller

Ricardo Cárdenas

19 Octubre - 30 Noviembre, 2017

CONVERSANDO CON RICARDO CÁRDENAS
Eduardo Serrano

Escribir acerca de la obra de Ricardo Cárdenas se me ha convertido en una especie de “imperativo categórico”, es decir, en una actividad impostergable y necesaria. Cada vez que sé que va a exponer en alguna parte, de inmediato se me vienen a la memoria innumerables ideas que se me quedaron sin enunciar en los textos anteriores y que me parece importante formular aprovechando la presentación de sus nuevas obras. Esta exposición de Galería la Cometa no es la excepción y, por ejemplo, recuerdo ahora que nunca he mencionado la claridad conceptual de sus propuestas, la coherencia entre sus valores y sus realizaciones, su inverosímil capacidad de trabajo, ni su personal intervención en la ubicación y sujeción de cada platina, cada tornillo, cada varilla y cada alambre. Es decir, no había mencionado que su método de trabajo es claramente indicativo de su respeto por el oficio, por el ingenio constructivo y por la manualidad experta.

Su agudeza constructiva combinada con su inherente sensibilidad infunde su obra con lecturas subliminales de nuestra historia colectiva, pero no sólo porque puedan reconocerse en ellas referencias a la naturaleza, sino porque se dan con materiales industriales, es decir con materiales producto del ingenio de los seres humanos, cuya esencia radica en la racionalidad, en poseer una inteligencia y una voluntad libre. Son materiales que atestiguan la superación del hombre, su lucidez en la satisfacción de sus necesidades, y que conducen al observador a recordar que, más allá de las posibles referencias al mundo visible, se trata de obras de arte donde cuentan primordialmente la imaginación, las reflexiones, los impulsos y las evaluaciones de su autor. 

Es por esto que, en esta ocasión, en lugar de extenderme acerca de las virtudes de la obra de Ricardo Cárdenas, prefiero auscultar los pensamientos del artista quien puede mejor que nadie orientarnos acerca de los alcances y atributos de su producción.

¿En algún momento de tu infancia vislumbraste que serías artista?

No, pero si sentía que el arte sería una compañía durante toda mi vida.

Todo comenzó a los 5 años cuando mis padres me llevaron al Instituto de Bellas Artes de Medellín y desde entonces no he interrumpido mi relación con el oficio de hacer arte. Estuve allí varios años y luego continúe con Libe de Zulategui en su taller hasta los 22 años. Cuando tenía que escoger qué estudiar como formación universitaria, consideré muchísimas opciones, desde agronomía, diseño, arquitectura. Veía muchas cosas que me llamaban la atención, pero tal vez tenia miedo a especializarme en algo pues no estaba seguro de lo que quería. Finalmente me decidí por Ingeniería Civil. Mis padres me insinuaban que considerara estudiar arte como una opción, pero algo me hizo sentir que debía hacer otras cosas paralelas.

¿Qué te llevó a tomar conciencia de que eres un artista?

Aunque parezca medio chiste, hace algunos años me preguntaron, ¿Cuál es su ocupación y oficio? Y entonces respondí Escultor.

Al haber comenzado a los 5 años y no haber interrumpido nunca, la relación con el oficio de hacer arte se convierte en algo habitual, en algo casi rutinario. Entonces no hay un momento de graduación para decir que uno se convierte en artista. Durante muchos años tuve actividades paralelas entre arte y otras cosas, pero desde hace unos 20 años, la necesidad de hacer arte era cada vez más fuerte. Hace muchos años me despidieron de una empresa para la que trabajaba y tuve la fortuna de conseguir un trabajo y un jefe – Tony Weir - que me permitió tener libertad de tiempo para dedicarle al arte, finalmente hace unos 4 años tomé la decisión de dedicar todo mi tiempo al estudio. Pero si hay momentos que me hicieron pensar que esto estaba cogiendo ventaja sobre cualquier otra actividad. Hay dos puntos de quiebre que me fueron comprometiendo con todo esto. Uno de ellos fue una conversación con Leonel Estrada y el otro fue la escultura Manglar Largo, que fue una escultura de gran responsabilidad por la ubicación, visibilidad y formato. Luego, algunas exposiciones y lo más reciente la publicación del libro sobre mi trabajo. Todo lo anterior hizo que fuera tomando conciencia para dar la respuesta de ser Escultor.

No es extraño encontrar en la prehistoria ni en la historia antigua grandes obras de arte producidas por ingenieros, pero en tiempos recientes, aunque muchas obras de ingeniería pueden considerarse arte, por lo general no se les mira desde ese ángulo. Sé que eres ingeniero y por ello me intriga saber ¿cómo llegaste al arte vía la ingeniería y cómo conjugas las dos disciplinas? 

Te explicaba que todo esto comenzó a los 5 años. En mi caso, ser artista no fue una decisión, podría decir que con el paso del tiempo me cogió ventaja y no pude ni quise dar reversa. El resultado de lo que hago es como una receta de cocina llena de ingredientes añadidos en diferentes momentos. Uno de ellos y muy importante es la ingeniería Civil, profesión que nunca ejercí pero que ha sido un ingrediente muy importante en este proceso tanto como la Ingeniería de Manufacturas la cual si ejercí al trabajar en empresas metalmecánicas. La mezcla de estas dos ayuda a entender mejor los materiales y al momento de querer ejecutar una idea anticipar aspectos formas de construirla y estabilidad de la misma estructura. Además, cuando tengo que recurrir a Ingenieros expertos para consulta de cálculos estructurales, todas esas experiencias relacionadas con ingeniería y manejo de materiales ayudan a hacer mas fácil el dialogo y expedito el proceso para integrar recomendaciones estructurales a la obra.

¿Quién fue Negret y qué fue su obra en tus inicios?

Siento que algunos artistas son los que de alguna manera me provocaron hacer arte y para mi entre ellos está Negret. Siendo pequeño sentí atracción por la construcción y color en sus obras más que por la obra en sí.

También tuve y conservo una atracción grande por la obra de Alexander Calder. Ambos trabajaron metal con color y en muchas de sus obras utilizaron tornillos como elementos de unión.

Gracias por la pregunta porque me sirve para hablar sobre la relación que algunos hacen de mi trabajo con la obra del Maestro Negret. La única relación y punto en común es que mi trabajo como el del Maestro utilizan color sobre metal y tornillos. Podría decir que aquellos que comparan mi obra con la del Maestro no conocen su obra. Mi trabajo fluye de manera muy diferente a la del Maestro y considero el resultado muy diferente. Particularmente, miro más al Maestro Ramírez Villamizar, que al Maestro Negret.

Cada una de mis esculturas es pieza única y es imposible sacar series pues todas mis obras se construyen de manera espontánea o natural y no tengo planos que me orienten en cómo construir la obra y esto hace que no pueda delegar la construcción de una obra.

¿A las obras de qué artistas reconoces como influencias?

Felyza Burstyn, Gego, Ramírez Villamizar, Chamberlain, Calder, Serra. En algunos puedo encontrar más influencia que motivación para trabajar y en otros el caso contrario. Lo que pasa es que uno todos los días mira distinto y entonces hoy ves una cosa y mañana otra. Me gusta mirar muchas veces lo mismo y esto tiene un efecto que es como ir quitando velos para cada vez ver más.  

Antes te mencioné a Calder a quien desde muy pequeño comencé a apreciar. También hay pintores que me han atraído muchísimo y en los que en sus obras bidimensionales veía la posibilidad de obra tridimensional. Kandinsky, Cezane, Van Gogh, Braque, Stael, Derain, Gorky son pintores que miro una y otra vez.

Sé bien que dibujas todo el tiempo. ¿Por qué? ¿Se trata de un recurso expresivo, de una exploración intuitiva, de un impulso irrefrenable, o de bocetos para hipotéticas esculturas?

Cuando estaba haciendo otras actividades y no podía estar haciendo el oficio del artista, como cuando estaba en la Universidad y en algunos otros trabajos que desempeñé, el dibujo era la herramienta que me permita sentir que estaba en conexión con el arte y el taller. Dibujaba en cualquier parte mientras atendía esas actividades y así se convirtió en un hábito liberador. Dibujar es un ejercicio tan fácil que se puede hacer en cualquier parte y casi con infinidad de materiales. Este ejercicio me permite cuestionar permanentemente las ideas. Además, sucede algo que puede ser medio frustrante y es que la mente funciona rápido y esas ideas se plasman rápidamente sobre el papel en bocetos que provocan llevarse a escultura, pero hacer la escultura toma mucho tiempo.

Desafortunadamente hay que filtrar lo que se quiere hacer y esos dibujos de alguna manera son como tener un banco de proyectos e ideas para ir pescando de allí cuando el tiempo lo permita.

Pero ¿cada escultura parte de un boceto? ¿De varios?

Mas que para cada escultura, es que cada idea parte de infinidad de dibujos. De una idea, salen muchas esculturas. El hacer muchos dibujos previos, me permite fijar la idea en la mente y pocas veces utilizo dibujos como orientación para hacer la obra.

¿Qué te interesa más, afectar la sensibilidad del observador a través de la originalidad, las sugerencias visuales, la excelencia en el oficio y la estética, como los artistas modernos, o por el contrario, disparar reflexiones en la mente del observador acerca de problemáticas pertinentes a la sociedad y la vida actual, como los artistas contemporáneos?

Mi trabajo y en especial el que se encuentra en esta exposicion tiene origen en la naturaleza, en reflexiones sobre lo que veo allí, en sus estructuras y formas y en como percibo sus expresiones. Las piezas aquí exhibidas no tienen la intención de sacudir al espectador frente a problemáticas pertinentes a la sociedad.

Sin embargo quisiera que el espectador a través de estas piezas recuerde que en la naturaleza hay muchas más cosas de las que simplemente se ven. Podría decir que lo que se ve aquí y en especial algunas piezas exhibidas en el Segundo piso son una interpretación de la naturaleza que por mi proceso creativo terminan siendo una abstracción de la idea original y por esto una lectura muy personal de la naturaleza que pretendo despierte en el espectador la inquietud por apreciar aquello que se vuelve rutinario como el paisaje.

En algunas ocasiones, como en la exposición Expedición Chucua en el Museo Santa Clara, había un propósito directo sobre la problemática de los humedales y quería crear consciencia sobre su importancia y deplorable situación actual. Entonces para responder de manera concreta tu pregunta, siempre hay un propósito estético que resulta ser involuntario pues el proceso creativo me llevo allí y algunas veces aprovecho esa intención para invitar a reflexiones sobre un asunto determinado que generalmente esta relacionado con la naturaleza.

Tú pareces ser un artista con un pie en el arte moderno y un pie en el arte contemporáneo. Por ejemplo, tu obra es especialmente cuidadosa en el oficio, pero al mismo tiempo, en algunas ocasiones, has utilizado materiales perecederos. ¿Qué te seduce y qué no te gusta de la escultura moderna, y qué te seduce y qué te disgusta de la escultura contemporánea?

Esta respuesta si que me pone a pensar, procuro ser cuidadoso en la manufactura tanto en la escultura que es permanente como en la perecedera. Me preocupa mucho que la escultura no se convierta en un problema para quien la recibe y que el cuidado que requiera sea mínimo.

Ahora, cuando es con material perecedero, advierto sobre el futuro que le espera a la obra.
Si los materiales perecederos se consideran como parte de la escultura contemporánea, hay muchas razones para utilizarlos, como costos, en el caso de manguera plástica es la fluidez que se tiene durante el proceso constructivo la que lo hace muy atractivo.

Si se tiene claridad respecto a la obra, los materiales perecederos son tan válidos como los materiales estables. El deterioro de los materiales perecederos es algo muy interesante pues permite ver un proceso acelerado de ciclo de vida y le permite a uno ver el final y cerrar el ciclo y esto lo considero también un ejercicio aliviador en el que lo único que queda es una fotografía.

Los materiales en la escultura contemporánea, hablando de perecederos, y la manera como son tratados durante el proceso constructivo incentivan a hacer una obra tal vez menos premeditada y le aporta también algo de frescura y espontaneidad al resultado.

¿Qué diferencia encuentras en trabajar con materiales perecederos y materiales permanentes?

No tanta diferencia, podría ser la fluidez del proceso en el caso de manguera plástica la que hace la diferencia.

Yo creo que lo de perecederos depende mucho de la exposición al ambiente, sol, agua, vientos que se le dé al material. Es decir, todo es perecedero a determinado ambiente. Pero para hacerlo fácil, consideremos perecederos aquellos que duran poco a la acción de la luz o el agua.

La diferencia entre los materiales perecederos y permanentes depende mucho del sistema constructivo que se utilice. Mientras más lento sea el proceso de unión entre las piezas, puede haber momentos peligrosos para perder conexión con la idea. Y te digo peligroso porque como en la obra que produzco no hay planos a seguir, todo es espontáneo, entonces el resultado depende de no caer en situaciones que te hagan perder el rumbo durante la construcción. Me cuido mucho de que la construcción tenga tanta fluidez como la tiene el dibujo. Esto es importante y me atrae muchísimo porque durante la construcción se mantiene una conexión muy fuerte con la idea y propósito de la obra. Es algo muy similar a hacer un boceto en volumen, las mangueras son las líneas que componen el boceto o dibujo. Cuando se dibuja un boceto, se alcanza algo que llamo “temperatura emocional” y es una conexión muy fuerte con la idea que se plasma en el papel de manera rápida. Algo no muy diferente ocurre cuando se trabaja con manguera.

Hay otros materiales que según la exposición con el ambiente son o no perecederos. Por ejemplo, el papel puede ser permanente si se coloca al interior o perecedero si se coloca al exterior. Esculturas en papel es un ejercicio que hago frecuentemente para estudiar ideas y desarrollar lenguajes de construcción, esos trabajos se convierten en obras permanentes si están debidamente enmarcados con vidrio apropiado para proteger el papel.

¿La estabilidad de las esculturas in situ es una consideración que te estimula o desalienta?

Me estimula el reto de pensar en estas cosas donde entran elementos de ingeniería a tener protagonismo, es un protagonismo silencioso que no se hace notar pero que ayuda a que la obra perdure. Me desalienta o mejor, me da muchísimo pesar cuando veo obras publicas importantes en estado de deterioro y olvido.

Siempre digo que nada es para siempre. Pero sí se pueden tomar acciones para que las cosas perduren en el tiempo o al menos, requieran de mantenimientos fáciles de hacer.

Todo depende del para qué se construye la obra. Si es pensada para que perdure, entonces hay que construirla para que no se convierta en un problema de mantenimiento y no tenga deterioro prematuro y para esto hay que utilizar materiales y sistemas constructivos que perduren.

La escultura unida por tornillos puede decirse que expone francamente su manera constructiva, no así tus piezas soldadas. ¿Cuál es el raciocinio que respalda uno y otro procedimiento?

Todo pasa por un asunto técnico y una intención en la obra.

Utilizo tornillos en obras de aluminio por varias razones: soldar aluminio es difícil y en las obras no hay espacio por donde meter el soldador y mucho menos espacio para pulir soldadura y pintar. En las obras de aluminio las piezas están pintadas antes de ser ensambladas. Muchas veces las obras de aluminio tienen policromía y como las obras son construidas de manera espontánea, voy escogiendo los colores a medida que se construye la obra. Si construyera la obra y después escogiera los colores, se perdería esa espontaneidad. El elemento mecánico de unión que son los tornillos me gusta y no los escondo para nada.

Las obras soldadas son construidas en hilo de acero inoxidable y por su forma de construcción, tienen una relación muy directa con el dibujo.

Te lo explico, tengo infinidad de elementos preparados de diferentes calibres y tamaños, estas son las líneas del dibujo en volumen que construyo utilizando proceso de soldadura. Y de la misma manera espontánea como se hace un dibujo, voy tomando los elementos y soldando uno por uno. Estas piezas todas son monocromáticas y, por lo tanto, pueden ser construidas y luego pintadas. Son monocromáticas para no tener elementos distractores y que la línea sea la protagonista.

La noción de ductilidad y maleabilidad son inherentes a tus esculturas con varillas y alambres, no así en las de platinas rectangulares. ¿Hay una contradicción conceptual entre las dos vertientes escultóricas?

Es posible que sí, aunque el origen de ambos es el mismo, es el dibujo. Creo que todo viene de lo mencionado al comienzo y la relación permanente con la acción de dibujar. Todas mis obras son construidas a partir de elementos lineales, varillas, alambres y platinas longitudinales en forma de trapecio. Los volúmenes se construyen con estos elementos lineales y creo es por la intención de continuar dibujando en el aire.

Tus esculturas de gran tamaño carecen de base. ¿Te molestaría que se colocaran sobre bases? ¿Por qué?

Me parece que si se puede evitar la base es mejor. La base hace que la escultura se vea dentro de un volumen imaginario y esto hace que se vea confinada a un espacio. Considero que las dimensiones de la escultura son una cosa, pero el espacio que ocupa va más allá de esas dimensiones y la base entraría en conflicto con esto último.

Sé que te interesa el movimiento en tus piezas, pero el movimiento del aire, de la naturaleza. ¿Consideras que llegarás a utilizar movimiento mecánico? ¿Los robots figuran en tu imaginario artístico?

Si, hay muchas cosas en el inventario de cosas por hacer. Hace muchos años trabaje en una empresa de robótica y algo quedo de allí. Alguna vez utilice motores y aunque hoy no están presentes, tampoco los olvido. Claro que los movimientos no necesariamente tienen que ser por motor, también podrían ser porque la persona interactúa con la obra para generar el movimiento.

¿Cuándo disfrutas más: durante el proceso de elaboración de las obras, o cuando compruebas que la pieza se integra con su entorno?

Difícil escoger una de las dos, el proceso de elaboración de las obras es muy importante y estoy en el taller porque el oficio me cogió ventaja, el querer hacer el oficio del artista fue lo que hizo que dejara muchas cosas en las que estuve involucrado antes. Pero la sensación de sentir que la obra se integra y llegó bien al espacio es bien especial y es la recompensa de muchas horas de trabajo en el taller

Te oí decir que en las “Lluvias” no te interesaba la evocación. ¿en los “Nidos” si?

Así es, el nombre de las obras Lluvias podrías decir que fue que les toco llamarse así. No tiene nada que ver con lo que el nombre evoca ni significa. Aprovecho para decirte que ponerles nombres a las obras me preocupa porque predispone a la persona frente a lo que está viendo. Estas obras, Lluvias, tienen origen en los brochazos de los impresionistas y en la espontaneidad como realizaban sus obras. Una pequeña sección de una obra impresionista se convierte en algo abstracto.
 

En los nidos, la evocación es muy evidente y la atracción por esta forma viene desde cuando estudiaba ingeniería y en como una estructura construida con elementos muy inestables y frágiles se convierte en una estructura estable por la forma como están dispuestos. Además, los nidos tienen muchos significados y algunas personas se conmueven con lo que sienten al verlos. Tienen significados como hogar, núcleo, centro, seguridad, útero y muchos otros.

¿El color tiene en tus obras algún propósito evocativo, simbólico, ornamental?

Creo hay un poco de todo y dependiendo del caso, más un poco de lo uno que de lo otro. Lo ornamental puede ser más un accidente.

Generalmente cuando pienso la obra, el color es intrínseco. Pocas veces el color se define después de terminar la obra. Es decir, que, al momento de hacer la obra, el color está definido. La idea va de la mano con el color. Cuando hay policromía e intervienen muchos colores, el juego es un poco diferente pues hay que evaluar el balance visual.

En el caso de las lluvias, desde el comienzo hay una idea de hacia dónde va a ser la tendencia del color, pero todo se resuelve en el momento de la construcción. En el caso de las nubes o las obras que están en el segundo piso de la exposición, el color es casi secundario pues no quiero que el color sea un elemento distractor de la línea con la que está construida la obra ni del dibujo en volumen. Hace un momento te expliquÉ que el dibujo es el punto de partida de la obra, para estas obras, ocurre algo especial y es que la sombra que la obra genera se convierte en un nuevo dibujo y es como si la obra regresara a su punto de partida.

¿La estabilidad y el balance son consideraciones iniciales en tus obras, surgen después de iniciada la pieza, o nunca son prioritarias?

Son prioritarias y dependiendo del tamaño de la obra son calculadas antes o a medida que avanza la obra. Para obras de pequeño formato, la estabilidad y balance es calculado y ajustado a medida que avanza la obra, pero para las obras grandes, la complejidad es mayor. En este caso hay que hacer cálculos estructurales y analizar la estabilidad a fenómenos naturales como vientos.

¿La complejidad técnica de tus piezas es espontánea o calculada?

La construcción de la obra es espontánea pero el lenguaje de construcción para cada tipo de obra ha sido desarrollado con la práctica. Cada tipo de obra tiene un tejido o lenguaje de construcción diferente.

¿La escultura es aquello con que tropiezas cuando retrocedes para mirar un cuadro como decía Barnett Newman?

¿Será que le faltó decir que tropieza para voltear, darle la espalda al cuadro y no volverlo a ver?

¿La escultura es resultado de la problematización de nociones opuestas y diferentes como paisaje y arquitectura según plantea Lucy Lippard?

Dependiendo de cómo se interprete la pregunta podría uno pensar que el resultado de paisaje-arquitectura podría tener una relación más cercana con Landart o con esculturas de gran escala que sean penetrables o habitables. Podría ser a lo que se refería con la relación que plantea. Pero en general pienso que muchas otras relaciones podrían ser planteadas y aspectos y cuestionamientos son los que dan origen a la escultura. No creo que uno se levante a hacer una escultura porque sí y aunque lo parezca, hay muchos ingredientes que de una y otra manera han intervenido en la decisión y propósito para hacerla.

Entonces ¿qué es la escultura?

Este si es la tesis de grado que nunca tuve que presentar. En mi caso es el resultado de mucha información recibida a través de los años. Podría también decir que es aquello que no sirve para nada pero que termina siendo vital para muchos, tanto para mí que la hago como para el que la recibe. Es como la música: ¿se podría vivir sin música? Es como hablar en otro lenguaje. No necesariamente la escultura tiene que ser algo material o palpable. Las sombras que genera una escultura pueden ser tan importantes como la misma obra. Es el caso de las obras del segundo piso. Dependiendo de cómo y desde dónde se vean, son bidimensionales o tridimensionales entonces entra en juego la definición dibujo – escultura. Podrían ser esculturas planas según como sean vistas…. Bueno, creo me meto en campos complejos, pero para salvarla de otra manera, podría decir que la escultura es apropiarse de un espacio vacío.

 En los últimos tiempos han surgido el readymade, el minimalismo, la escultura social y otros movimientos orientados a denegar los valores de la escultura tradicional. ¿Te convencen sus argumentos?

Si me convencen y me atraen, pero no por denegar los valores de la escultura tradicional, considero que cada uno tiene su espacio. Hoy en día estamos obsesionados por meternos en la onda de lo que está vigente, en ubicarnos dentro de una tendencia y querer decir que otras cosas no valen y si no estás metido, estas fuera del circuito. Mucho pasa porque algunas veces se considera que la estética y lo visual ya no son argumentos suficientes para que la obra se defienda – si se puede decir así- frente al espectador. Parece que hoy en día se necesita alguien que hable por la obra para que esta pueda ser aceptada o no.  Al final es el publico el que la valora o no.

¿Qué es más importante para ti, el ingenio constructivo, la originalidad formal, el contenido naturalista o el logro estético? ¿Todos? ¿En qué orden?

Todo es importante y lograr un balance es difícil. Cuando todas están en armonía y ninguna prima sobre la otra, es posible el resultado sea bueno.

Mi obra parte de la Naturaleza, pero no me interesa que en ella se vea naturaleza. El proceso creativo que utilizo se resume en mirar, pensar, dibujar, dibujar, dibujar, seleccionar y construir. Esto hace que el resultado pueda ser una abstracción de la idea original.

En la naturaleza todo funciona y todo se ve bien, no pasa lo mismo cuando el hombre trata de imitarla. En mi trabajo no trato de imitarla, hay un mensaje subliminal que lleva a pensar en las formas de la naturaleza. Desde pequeño he sentido una atracción por la naturaleza y el paisaje y al estudiar ingeniería y buscar relaciones con las estructuras y orden en la naturaleza, encuentro cada vez más razones para seguir observando y contemplando lo que la naturaleza ofrece. Los paisajes no se gastan a no ser que sean intervenidos por el hombre. Un paisaje no es el mismo siempre, un pequeño cambio o movimiento del sol y nubes, cambia la percepción de ese paisaje.

Considero que en el “corre corre” del día de hoy, en el que todo necesita una explicación y justificación profunda, la naturaleza en su pasividad da una respuesta de que la contemplación puede también ser parte del día a día. No se necesita salir de la ciudad para vivir esto. El año pasado hice una exposición sobre los Humedales en Bogotá que te comenté anteriormente, lo importantes que fueron y podrían ser para la ciudad si se recuperan. Esta exposición a través de esculturas que podrían ser consideradas como piezas con propósito únicamente estético, invitaba a profundizar sobre espacios como los humedales a los que el mal llamado progreso los ubica como espacios para ser explotados o inservibles.

El ingenio constructivo y la originalidad formal son el resultado del lenguaje constructivo y me refiero al lenguaje constructivo a la forma como están dispuestas las piezas si son soldadas o aseguradas con tornillos.

La geometría es cada vez más compleja, menos fácilmente reconocible en algunas de tus obras.  ¿Podría desaparecer de tus planteamientos?

Utilizo piezas geométricas de aluminio para construir, pero considero que el resultado de sobreponer y la forma como están ensambladas, hace que la estructura final sea más orgánica que geométrica.

Creo que la única obra que hago hoy y que tiene relación directa con geometrías son los paisajes aéreos. Como te mencionaba antes, al estudiar ingeniería y buscar relaciones con la naturaleza encontraba en la topografía una fuente de trabajo importante.

No creo que vayan a desaparecer las piezas geométricas como elemento en la construcción. Posiblemente y ahora que vengo estudiando las formaciones y estructuras rocosas, la obra tienda a acercarse a formas geométricas.

 

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Obras

Columna 1 Amarilla A2 Ensamble aluminio pintado  /  2017
177.8 x 58.5 x 24.3 cm
Columna 1 Amarilla A2
Columna 2 Mandarina 1665 C 3 Láminas Ensamble aluminio pintado  /  2017
177.9 x 59 x 24.8 cm
Columna 2 Mandarina 1665 C 3 Láminas
Lluvia 1 Amarilla Dispersa (536 piezas) Ensamble aluminio pintado  /  2017
111 x 180 x 33 cm
Lluvia 1 Amarilla Dispersa (536 piezas)
Lluvia 2 Gris Vertical (453 piezas) Ensamble aluminio pintado  /  2017
212 x 112.9 x 27.4 cm
Lluvia 2 Gris Vertical (453 piezas)
Lluvia 3 Gris Horizontal (478 piezas) Ensamble aluminio pintado  /  2017
104.5 x 181.3 x 23.7 cm
Lluvia 3 Gris Horizontal (478 piezas)
Lluvia 4 Azul (324 piezas) Ensamble aluminio pintado  /  2017
109.8 x 111.4 x 23.3 cm
Lluvia 4 Azul (324 piezas)
Nido Acero Inoxidable Ensamble acero inoxidable  /  2017
146 x 137.5 cm
Nido Acero Inoxidable
Nido Blanco Pequeño Ensamble acero inoxidable pintado  /  2017
92 x 84 cm
Nido Blanco Pequeño
Nube colgante Acero Inoxidable Ensamble acero inoxidable  /  2016
38.5 x 50 x 42.5 cm
Nube colgante Acero Inoxidable
Nube colgante blanca Ensamble acero inoxidable pintado  /  2016
55.3 x 94.8 x 60.4 cm
Nube colgante blanca
Nube Pared Dibujo I Ensamble acero inoxidable pintado  /  2017
234 x 131.3 x 48 cm
Nube Pared Dibujo I
Nube Pared Periwinkle Ensamble acero inoxidable pintado  /  2017
102.3 x 183 x 285 cm
Nube Pared Periwinkle
Nube Pared Periwinkle Larga Ensamble acero inoxidable pintado  /  2017
63.6 x 185.6 x 34 cm
Nube Pared Periwinkle Larga

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